PALABRAS QUE EDIFICAN

Luis Molano



Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.
Efesios 4:29


Casi todos los seres humanos contamos con la maravillosa capacidad de hablar; lamentablemente no todos los que la poseemos tenemos la sabiduría para administrarla correctamente esa capacidad. 

Hablar es fácil,  pero hablar lo que edifica es otro asunto. 

Para muchos esa virtud es únicamente para comunicar sus pensamientos o sentimientos; pero quien nos dotó con esa virtud, tiene una expectativa más trascendente: La edificación de los que nos oyen.

Un alto porcentaje de lo que sabemos, lo aprendimos por medio de la oralidad de un interlocutor, sease un papá o una mamá con sus consejos y correcciones, un profesor con su cátedra, un periodista con sus noticias, un investigador con su trabajo, etc.

Afortunadamente hablar lo que edifica no está relegado a los profesionales de la oratoria; el Apóstol Pablo en el pasaje de Efesios 4:29, da a entender que todo discípulo de Cristo debe hablar lo que edifica; esto nos compromete a evaluar nuestras palabras antes de emitirlas, considerando su efecto en nuestro oyentes.

Una manera de hacer este ejercicio evaluativo, es haciendo las siguientes preguntas antes de hablar:

  1. ¿Lo que diré se ajusta a la verdad?
  2. ¿Lo que diré lastimará a alguien?
  3. ¿Lo que diré está en el momento oportuno?
  4. ¿Lo que diré procede de una buena intención?
  5. ¿Lo que diré viene con el tono correcto?
  6. ¿Lo que diré me compete
  7. ¿Lo que diré edifica?
Si la respuesta a una, o a varias de estas preguntas es negativa, entonces lo más conveniente es no decir lo que pensábamos hasta que se cumplan las condiciones del cuestionario.

Que nuestras palabras trasciendan en pro del crecimiento de nuestros oyentes, y que por ello recibamos en retorno una expresión sincera de gratitud, que cause en nosotros mayor motivación para seguir hablando con sabiduría.

Luis Molano

LA RAÍZ DEL CAOS DE LA HUMANIDAD

Considerando los recientes escándalos alrededor del mundo, es evidente que la esperanza para superar el problema de caos que afecta hoy a la raza humana, no radica en lo político; pues a través de la historia, tanto los líderes de Centro, como los de Izquierda y de Derecha, tienen ejemplos de corrupción que han perjudicado a los pueblos que ellos mismos gobiernan. Tampoco es sexual, pues tanto los de la comunidad LGBTI como los heterosexuales, evidencian casos en los que se ha causado daños a la familia y a la sociedad. Tampoco es religioso, ya que ninguno en ese sector tiene la autoridad moral para arrojar la primera piedra, juzgar y condenar a los que hacen el mal.
Hace cerca de 2000 años un escritos bíblico dijo:
Como está escrito: No hay justo, ni aun uno;
No hay quien entienda. No hay quien busque a Dios.
Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.
Sepulcro abierto es su garganta; Con su lengua engañan. Veneno de áspides hay debajo de sus labios;
Su boca está llena de maldición y de amargura.
Sus pies se apresuran para derramar sangre;
Quebranto y desventura hay en sus caminos;
Y no conocieron camino de paz.
No hay temor de Dios delante de sus ojos.
(Romanos 3:10-18 RVR 1960)
A través de todos estos años de historia de la raza humana, se han producido suficientes evidencias que indican que la esperanza para superar el caos que la destruye, no tiene origen antropológico ya que la raíz del problema no es su salud mental, ni ideológico, ni político, ni religioso, ni genético, ni sociológico; sino que está en la misma naturaleza humana y se define con la frase: "naturaleza pecaminosa"; esto se refiere a la imposibilidad del ser humano de acatar el ordenamiento de su Creador para vivir en la armonía de sus parámetros. Por ello es necesario entender que el origen de la solución es divino, pero no religioso. La única alternativa posible se hace accesible a cada individuo, cuando le da a Dios el lugar que le corresponde dentro de su corazón, para que sea Él mismo quien cause las transformaciones que nuestra vida necesita, y nos constituya en instrumentos de cambio y salvación para la peor de las problemáticas de la humanidad: EL PECADO, pues ese es precisamente el que la condena.
Pecado no es una enfermedad, no es una religión, no es un defecto, ni es un invento de los fanáticos; es la real condición jurídica de la raza humana frente a las leyes de Dios.
Si una persona viola una norma de transito, recibirá un comparendo que le obliga a pagar una multa; y si viola una ley civil puede ser privado de su libertad; pero si viola una ley divina, será condenado y eso equivale a un destino de muerte eterna. Por ello no debemos ser aliados del pecado, sino combatientes contra él, y aliados de Dios, para que haya esperanza de salvación a la raza humana.
Cristo volverá por segunda vez, y tomará su lugar en el trono de David para gobernar desde allí a todas las naciones; ese será el mejor gobierno que la humanidad tenga, pero ese gobierno debe iniciar hoy mismo en la vida de cada uno cuando decida entregarle a él trono de su corazón.

¿VIVIR O EXISTIR?

"No te limites a existir, debes aprender el arte de vivir"
Es la expresión que usé para motivar a uno de mis hijos a fin de corregir su actitud hacia la vida en medio de una crisis existencial por la que atravesaba.
Hay muchas personas que cree que la vida está en deuda con ellas; su existencia no deja un registro significativo en la mente o en el corazón  de quienes les rodean, y no hay un producto final del que se pueda decir que la vida de ellos fue fructífera; y sí por el contrario, exigen que las cosas les vengan a pedir de boca, se irritan mucho y son violentos cuando las cosas no salen como quieren.
Vivir es un arte, y solo quienes lo han entendido en esa magnitud toman sus decisiones como diestros pintores que trazan sus pinceladas con alta precisión para obtener un objetivo final, a la vista de los espectadores que observarán su obra en la galería donde será expuesta.
El arte de vivir es como la escultura, en la que el artista asume diestramente cada impacto con el martillo sobre el cincel, con la específica intención de quitar todo lo que no forma parte de la escultura, que previamente ha visto escondida dentro de la roca de mármol que está tallando.
Ningún artista trabaja arduamente para obtener nada al final de su esfuerzo. Pero muchos se esfuerzan por no dejar un producto significativo con sus vidas a la actual, o a las próximas generaciones; ninguna acción digna de imitar, ningún ejemplo inspirador, ninguna huella que sea guía y que conduzca a sus seguidores a un destino digno.
Quienes pasan por la vida sin dejar un rastro digno de imitar,  son castigados con la indiferencia de la historia, y a través de los años nada hará mención de ellos; eso de por si es una gran tragedia; pues es como el músico cuyas melodías son interpretadas en un auditorio lleno de personas sordas, quienes no pueden apreciar la más simple armonía de su composición.
No son pocas las películas proyectadas en el cine, que han sido inspiradas por la vida de quienes dejaron huella. Pero ante esto me surge una pregunta: ¿tu vida es digan a de hacer una película, un libro o un documental periodístico a partir de ella?
No pretendo decir que debes ser famoso para que tu vida tenga significado; pero si el corazón de por lo menos una persona no es marcado positivamente con tu forma de vivir, entonces pasaste por la humanidad sin dejar un rastro en su historia. Exististe pero no viviste.
Las piedras existen,  pero no viven; las plantas viven y aunque muchas de ellas no lleguen a ser grandes, o no produzcan un fruto comestible, dejan una dosis de oxígeno que será respirado por otro ser vivo que está cercano.
De la misma manera, nuestra vida no tiene que ser popular, pero se necesita que sea significativa para que quienes la vean puedan aprender algo de ella, y algo positivo; pues no falta quienes viven para influenciar en detrimento de la vida de otros, y ellos existen y viven para tropiezo de los que no han aprendido el arte de vivir, y como ciegos borregos se dejan llevar al degolladero de la maldad.
Luis Molano.

EL PRISMA ESPIRITUAL

Poco útil es una lámpara encendida cuando el día está en su plenitud de luz solar, es considerado todo un despilfarro; pero cuando llega el ocaso, esa lámpara se hace valiosamente significativa, ya que suple en parte la necesidad de luz para el área que la rodea.
Frustrante es desear ver en la noche y acceder a una lámpara, pero encontrar que no puede generar luz por cuanto no tiene combustible,  energía o su bombilla está fundida.
Tal frustración se hace evidente en nuestro tiempo cuando la actual generación demanda luz, pero quien debiera darla no está en condiciones para alumbrar. No son pocos los reclamos que las personas hacen contra el cristianismo cuando no pueden ver la luz que muchos dicen profesar. Ellos anhelan ver la luz de la sabiduría en nuestras decisiones, la luz de la prudencia en nuestras acciones,  la luz del amor en nuestro servicio, la luz de la esperanza en nuestras persecuciones,  la luz de la fe en nuestras tribulaciones, la luz de la integridad en nuestras tentaciones y la luz de la intercesión en nuestras oraciones.
Curiosamente cuando la luz atraviesa un prisma transparente se descompone en siete colores; de allí surge una interesante analogía:
Cuando la luz de Dios entra a nuestras vida y la atraviesa, si somos transparentes, resplandeceremos con los siete colores de la luz espiritual que ya he mencionado.
Ello nos hace responsables de dos cosas importantes:
Primero, de estar siempre expuestos a la luz de Dios en la intimidad de nuestra comunión con el;
y segundo, que permitamos que su luz nos traspase a través de la integridad para que todos los que nos vean puedan conocerlo a él y acercarse a su luz.
Luis Molano

LA BIBLIA Y LOS DERECHOS HUMANOS

Que relación hay entre la Biblia y los derechos humanos?
La Biblia no es un libro de derechos humanos pero mucho tiene que ver con ellos.
La Biblia no declara que la libertad es un derecho de los hombres, pero si promueve la libertad y de manera trascendente; no como un valor tangible que se puede comprar o se debe luchar para adquirirlo, sino como un principio de vida que compromete al individuo con una responsabilidad en la que su libertad no puede alienar los derechos de los demás..
La Biblia no presenta la libertad de expresión como un valor que el hombre debe tener, sino como una responsabilidad que se debe ejercer; donde cualquiera tiene derecho de decir lo que piensa bajo la responsabilidad de que eso esté ceñido a la verdad.
En la Biblia el derecho a la vida no está presentado a las víctimas como la razón de su lucha, en la que deben morir como el costo para obtenerla. Por el contrario,  ya se pagó para que todos pudiésemos vivir y estamos comprometidos a vivir con responsabilidad de tal manera que más que un derechos tenemos el compromiso de vivir responsablemente conforme a la dignidad propia del valor de la vida que se pagó en la Cruz para que pudiésemos tener vida y vida con propósito; vida y vida con significado trascendentemente espiritual; vida y vida que valora y promueve el respeto por la de los demás.
La Biblia no estimula a quienes han sido vulnerados en sus derechos a ser violentos para obtenerlos o rescatarlos. La Biblia exige a todo ser humano a ejercer con responsabilidad sus propios derechos sobre el fundamento del amor, desde el cual todo derecho cobra un verdadero sentido humanitario.
En la parábola del buen samaritano el énfasis no está en la víctima que sufrió la violación de sus derechos, ni en sus verdugos, está en el prójimo,  es decir en todos los que tuvieron contacto con la escena, es a ellos a quienes se dirigen las enseñanzas del Señor, a quienes según él, deben ejercer la responsabilidad de proteger a quienes son víctimas  de la violación de sus derechos.
La Biblia no es un libro de derechos humanos sino de responsabilidades humanas, en la que se nos advierte que nuestra forma de vivir en sociedad, será juzgada por la manera en que aplicamos los lineamientos divinos allí contenidos.
Luis Molano. 

ME LAVARON EL CEREBRO

Suele decirse de alguien que repentinamente sufre un drástico cambio en su forma de pensar, que le lavaron el cerebro; especialmente cuando se trata de alguien que cambio su pensamiento por efecto de una experiencia espiritual.
Cierto es que muchos sufren cambios en su mente, pero no por ellos tiene cambios de actitud; por lo tanto no son mejores en términos de respeto o de responsabilidad para con sigo mismos o para con sus seres queridos.
Pero hay una experiencia que merece denominarse Lavado de Cerebro, y no en el sentido pellorativo de la frase.
Cuando alguien tiene una experiencia denominada Nuevo Nacimiento, en la que como su nombre lo indica, vive un Nacimiento Espiritual (Experiencia que el Señor Jesucristo explicó claramente en el capítulo tres del evangelio de Juan), entonces adquiere una nueva perspectiva de la vida, y eso ocasiona un drástico cambio mental.
Pablo de Tarso, destacó tal experiencia con los siguientes términos:
"No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta."
Romanos 12:2
Cuando la perspectiva típica natural desde la que asumimos la existencia sufre un cambio radical, de modo que pasa a ser espiritual; entonces podemos ser transformados en el entendimiento de nuestra mente, de tal manera que logramos discernir con mayor precisión entre lo bueno y lo malo, entre lo correcto e incorrecto, entre lo santo y lo profano,  entre lo sabio y lo necio, y simultáneamente a ello, surge una profunda pasión por vivir en integridad moral, con la específica intención de amar a quien nos dio su vida por amor inmerecido.
Allí, sí es posible usar la expresión "Me lavaron el cerebro", pues la frase cobra un sentido trascendental ya que al comparar el antes y el después de tan maravillosa experiencia, podemos decir que antes estábamos sumergidos en un pensamiento malicioso e inmoral pero ahora es diferente; antes nuestra mente estaba corrompida hasta que el Señor la lavó con la sangre de su obra en la cruz y con el agua de su palabra y de su Espíritu.
Todo eso explica porque no debe ofenderse un discípulo de Cristo cuando alguien le dice que le lavaron el Cerebro.
Cuando me dicen eso, suelo responder así sin la intención de ofender:
"Tienes toda la razón, me lavaron el cerebro; era necesario que me lo lavaran ya que lo tenía muy sucio de pensamientos inadecuados; si el tuyo no está tan limpio, también necesita un lavado con la Palabra y el Espíritu de Dios".
Luis Molano. 

RESOLVIENDO CONFLICTOS

¿Vivir por vivir? o ¿vivir en paz?

Estas son algunas estrategias de Napoleón Hill, divulgadas en su libro “La magia de pensar en grande”. El empleo apropiado de estas técnicas te ayudará a mejorar la calidad de tus relaciones y, por lo tanto, la calidad de tu vida.
1. Mantente fresco cuando otros estén furiosos y pierdan la cabeza. Tú tienes el control sobre tus emociones, no lo pierdas. No se trata de no demostrar tu molestia, sino de hacerlo mesuradamente, sin después arrepentirte de una acción cometida en un momento de descontrol.
2. Recuerda que cada discusión tiene al menos tres puntos de vista: el tuyo, el del otro y los de terceros, los cuales probablemente están más cerca de la objetividad. Siendo más versátil y viendo las cosas desde la perspectiva de los demás enriquecerás tu propio punto de vista.
3. Espera a calmarte antes de hablar. Ten en cuenta que la relación es más importante que la discusión. Dale más relevancia a las personas que a las opiniones.
4. Trata a toda persona con la cual tengas contacto como si fuera un pariente rico, de quien esperas ser incluido en su testamento. Nunca te arrepientas de tratar muy bien a la gente. Es el mejor negocio en todos los sentidos.
5. Busca el lado positivo y agradable, aun de las situaciones más complicadas y dolorosas. Es una disciplina que te ayudará a pasar más fácilmente los momentos difíciles y a convertir los problemas en oportunidades.
6. Establece el hábito de hacer preguntas y, sobre todo, de escuchar las respuestas. Pregunta antes de reaccionar. Algunas veces disparamos y después preguntamos. También preguntamos, pero escuchamos para contestar, y no para tratar de entender.
7. No hagas o digas nada que pueda herir o hacerle daño a otra persona. Aférrate al proverbio que dice que todo lo que uno haga, se devolverá. La gente no recuerda tanto lo que tú dices o haces, sino la intención con la que lo haces.
8. Sé consciente de la diferencia entre análisis amigable y crítica destructiva. Observa si el propósito de tus palabras es ayudar, desahogarte o hacer daño.
9. Ten presente que si toleras a los demás, ellos también serán pacientes contigo en los aspectos no muy gratos de tu personalidad.
10. El verdadero líder sabe reconocer sus errores y aceptar responsabilidad. No olvides que un conflicto bien manejado fortalece la relación, y te ayuda a aprender de las diferencias. Pensar positivamente es una disciplina que, ejercitada con constancia, te dará el poder de cambiar tu entorno y por consiguiente, tu vida.
La vida está llena de conflictos, pero recordemos: Lo que realmente nos afecta no es lo que nos sucede sino como reaccionamos a lo que nos sucede.
Job 5:2
Porque el enojo mata al insensato, y la ira da muerte al necio.

Job 18:4
Oh tú, que te desgarras en tu ira! ¿Ha de ser abandonada la tierra por tu causa, o removida la roca de su lugar?


Santiago 1:20
Pues la ira humana no produce la vida justa que Dios quiere.

UN PENSAMIENTO SOBRE LA ADOPCIÓN GAY

Definitivamente la afectividad materna y la afectividad paterna son muy diferentes entre sí, pero a la vez son complementarias y se requiere de las dos para el saludable desarrollo de la personalidad de los hijos. Es como preparar un café; si usas dos tazas de tinto obtendrás un tinto doble, y si usas dos tazas de leche obtendrás dos porciones de leche en un mismo recipiente; nunca obtendrás un café hasta que mezcles una taza de leche con una de tinto (según como lo preparan en algunas regiones de Colombia).
Así es el diseño original de la familia. Un hijo crecerá en un desarrollo saludable cuando dos personas maduras que se unen correctamente en un matrimonio responsable, ofrecen a sus hijos todas las condiciones psicosociales necesarias; ello implica que ese hijo o hija no adolezca de ninguna de las afectividades de sus progenitores (paterna y materna), y que éstos a su vez, propicien el ambiente de respeto, armonía y espiritualidad necesarios dentro del hogar, para la apropiada estructuración de la personalidad de los hijos.
Cierto es que muchos hijos no cuentan para su crianza con sus dos progenitores, aunque eso sí fue necesario para su concepción; pero quienes han crecido con la ausencia de uno de sus padres, han experimentado a través de su historia muchos vacíos, temores, y falencias, que hubieran podido superarse debidamente si hubiesen contado con la apropiada asistencia integral de su padre y de su madre.
Por lo anterior debo decir que,  llegar a pensar que es mejor tener dos papás a tener una sola mamá, o tener dos mamás en lugar de un padre, no es más que un mito; un mito que en aras de alimentar el voraz y egoísta apetito de la inadecuada administración sexual de algunos, nos quieren vender como un significativo avance social; afirmando que pensar lo contrario es ser retrógrado; como si la historia de la humanidad en sus tiempos más remotos no hubiera dejado profundas huellas aleccionadoras de los serios efectos colaterales que deja la inmoralidad sexual en la especie humana.

Luis Molano

5 MANERAS EN LAS QUE ESTÁS DESTRUYENDO A TU ESPOSO Y TERMINANDO CON TU MATRIMONIO SIN SABERLO.


Katelyn Carmen

Podrías sorprenderte al descubrir que estás cometiendo estos cinco errores destructivos que terminarán arruinando la relación con tu esposo.


Cuando me casé, me sorprendió la sensación de responsabilidad instantánea y abrumadora que sentí de amar y cuidar a mi esposo. De repente una gran parte del bienestar y la felicidad de alguien más tendrían mucho que ver con mis decisiones y actos.
Las mujeres necesitamos ser cuidadosas con la forma como cuidamos a nuestros esposos y matrimonios. No permitir que los pequeños detalles arruinen las cosas que te traerán la más grande felicidad en la vida.
Están son solo algunas maneras con las que podrías estar destruyendo a tu esposo y terminando con tu matrimonio (como advertencia, por favor entiende que aunque este artículo está dirigido a las mujeres, aplica a los hombres también):

1. Gastar más de lo que se tiene
Una sabia mujer de mi iglesia, me aconsejó una vez: "Lo mejor que puedes hacer como esposa es vivir dentro de las posibilidades de tu esposo."
Las esposas demuestran aprecio y respeto verdadero por su esposo al seguir de forma cuidadosa un presupuesto y sacarle provecho a lo que tienen. Se inteligente con tus finanzas.
Quejarse constantemente de no tener suficiente para completar tus deseos fastuosos, o tener deudas en la tarjeta de crédito con cantidades astronómicas es una manera deficiente de decir "gracias" a un esposo fiel que trabaja duro para proveer a su familia.
Sí, puede que no tengas lo suficiente para comprar la bolsa de Kate Spade que has deseado durante meses, pero tu esposo le encantará y apreciará el hecho que lo honres y seas agradecida de lo que el provee.

2. Negatividad constante
Odias tu cabello, el desorden en casa, los vecinos de enfrente, tu torpe compañero de trabajo, la vieja lavadora, y todo lo que se te cruce por el medio. Tan pronto como tu esposo entra por la puerta, Te pones en acción y vuelcas cada pensamiento negativo y molesto que se te cruza por la mente durante el día
¿Puedes imaginarte tener esa carga? La negatividad agota. A los hombres les gusta arreglar cosas; ser acosado de forma constante con quejas, le dificulta resolver tus problemas.
Si hay una cosa que he aprendido del matrimonio es que un buen hombre quiere que seas feliz, y si no puede ayudarte a serlo, él se sentirá infeliz. Está bien tener un mal día de vez en cuando, es comprensible, pero no lo conviertas en una forma de vida.

3. Tener otras prioridades
Cuando tus hijos, tu mamá, tus mejores amigos, tus talentos o carrera están por delante de tu esposo, le envías una mensaje claro de que él no es importante. Imaginalo al recibir ese mensaje tuyo cada día durante muchos años. ¿Qué le pasaría a su autoestima?
Dale a tu esposo el primer lugar.
Aunque parezca contradictorio, creo que te sorprenderías de descubrir que con frecuencia esa es la llave de una grandiosa felicidad en el matrimonio. Es por lo que muchas parejas se están divorciando en la actualidad, porque descuidan el cuidarse y amarse uno al otro y como individuos se colocan a ellos mismos en primer lugar.
Si decides darle prioridad a tu pareja, encontrarás mucha felicidad.

4. Negar afecto físico
Los hombres imploran y necesitan afecto físico con sus esposas. El que rechaces la intimidad de una manera constante los desgasta.
El sexo no debería ser usado como una forma de control sobre tu pareja; debe verse como una herramienta sagrada para acercarlos el uno al otro y a Dios.
El ser amada y necesitada por un esposo amoroso y romántico que quiere compartir algo tan importante y bello contigo -- y solo contigo, es una bendición muy grande. Aunque pudiera ser que no siempre tengas deseos, vale la pena ceder (cuando puedas) y disfrutar momentos de unión.

5. No hablar su idioma
A las mujeres nos encanta hacer insinuaciones (creo que es parte de nuestro ADN). No pierdas el tiempo dejando pistas que no entenderá: Háblale claro. Se honesta acerca de tus sentimientos, y no te contengas hasta explotar. Si él te pregunta que sucede, no respondas: "Nada", y luego esperes que él lea tu mente y tus emociones. Sé abierta sobre lo que sientes en verdad.

Traducido y adaptado por Myrna del Carmen Flores de:

Katelyn Carmen

MI HOGAR SE DETERIORA POR LOS CELOS DE MI ESPOSA

Dr. Molano:
La relación entre mi esposa y yo se está deteriorando más cada día a causa de los celos de ella; el ambiente es insoportable y me desmotiva su actitud cuestionadora. ¿Qué me aconseja?

Apreciado Consultante:
La confianza entre las personas que componen el matrimonio se soporta en la transparencia con la que vivimos la vida cotidiana; las dudas que entran en el corazón del cónyuge le hace cuestionar nuestras acciones, y a veces son causadas por nosotros mismos cuando no tomamos medidas preventivas para protejan su corazón de la incertidumbre, o cuando no alimentamos esa confianza al actuar secretamente, a fin de ocultar cosas que no queremos que se sepan para evitar discusiones.
En sus manos está la posibilidad de ayudar a su esposa a superar esa actitud celosa y cuestionadora; aplique diariamente el principio de la transparencia:
1. Tome la iniciativa de hacerle saber a ella dónde está usted antes que ella se lo pregunte.
2. Cuéntele por su propia iniciativa que hace usted cuando no está con ella.
3. Si por alguna razón se va a tardar en llegar a donde ella está, tome la iniciativa de llamarla y hacerle saber que usted está bien y que la ama.
4. Dele a conocer las claves de su celular, sus correos electrónicos y sus cuentas en redes sociales; los secretos en la vida matrimonial son semillas de duda que a través del tiempo se convertirán en fructíferos árboles de celos, dudas, desconfianza y contiendas, que terminan por destruir el hogar.
5. Regularmente suba fotografías e información en sus páginas sociales que hagan saber a sus amigos cuanto ama a su esposa.
6. Regularmente tenga expresiones de afecto hacia su esposa delante de amigos y conocidos.
7. Si ella le hace preguntas sobre personas o sucesos de los que tiene dudas, no se moleste, responda a sus inquietudes con amor y seguridad esgrimiendo siempre la verdad.
8. Tome medidas de prevención para proteger sus sentimientos y los de su esposa; mantenga distancia de personas cuya influencia es nociva para la relación matrimonial.

En el pasaje bíblico de Efesios 5:8-16 dice: "Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz (porque el fruto del Espíritu es en toda bondad, justicia y verdad), comprobando lo que es agradable al Señor. Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas; porque vergonzoso es aun hablar de lo que ellos hacen en secreto. Mas todas las cosas, cuando son puestas en evidencia por la luz, son hechas manifiestas; porque la luz es lo que manifiesta todo. Por lo cual dice:
Despiértate, tú que duermes,
Y levántate de los muertos,
Y te alumbrará Cristo.
Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos".

Expóngase a la luz para que sus obras sean conocidas y sólo así dará una base sólida de confianza para que su esposa descanse de sus temores y sus dudas y pueda superar su actitud controladora y celosa hacia usted.

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TENGO DIFICULTADES PARA DISCIPLINAR A MIS HIJOS

Dr. Molano:
Tengo algunas dificultades para disciplinar a mis hijos, me irrita cuando ellos hacen travesuras y en el disgusto termino diciéndoles cosas que hieren su corazón; al sentir que se me salen de las manos tiendo a agredirlos verbal y físicamente. ¿Qué me aconseja?

Apreciado consultante:
La disciplina es uno de los roles fundamentales de la paternidad, por lo que debemos ejercerla en el marco de la mayor sabiduría, responsabilidad, amor y respeto posible.
En el pasaje de Proverbios 13:24 dice: "El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; Mas el que lo ama, desde temprano lo corrige". Ello da a entender que la disciplina es una de las formas mas sublimes de expresar el amor hacia los hijos.
Ante su caso quiero recomendarle seis elementos que componen un apropiado procedimiento disciplinario en el hogar:

1. Auto-regulación: Asuma una actitud sabia para disciplinar; apártese de la ira, la violencia o la sobre-protección; la corrección de los hijos inicia en asumir control de mis emociones para no causar daños en el corazón de los hijos.

2. Conexión: Asuma una posición frente a frente con su hijo, inclínese hacia él para hablarle; haga uso de un tono de voz firme pero amoroso, pues la intención no es infligir dolor sino llegar al corazón.

3. Enfoque: La disciplina no busca atacar a la persona, sino corregir la conducta del hijo para desarrollar su carácter; por ello al abordar lo, únase a él para tratar juntos la conducta inapropiada, sin agredir a la persona que la ejecutó.

4. Reflexión: Diríjase a su hijo para explicar los efectos colaterales de su conducta incorrecta en tres aspectos:
a. Personalmente: Cómo le afecta a él.
b. Socialmente: Cómo afecta a los que le rodean.
c. Espiritualmente: Qué dice Dios de esa conducta.

5. Retroalimentación: Luego de hablar con su hijo sobre los efectos negativos de su conducta, pídale que le dé un resumen de lo que usted le enseñó para evaluar su comprensión de la reflexión.

6. Aplicación de la Sanción: Suspenda un beneficio por un breve tiempo explicando que la primera consecuencia de su conducta incorrecta es una sanción específica.


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MI MUJER NO SE SUJETA A LA AUTORIDAD

Dr. Molano:
Mi mujer tiene dificultades para sujetarse a mi autoridad, ¿Qué me aconseja?

Apreciado Consultante: 
En el pasaje bíblico de Efesios 5:25-33 hay una clave fundamental que los esposos pueden aplicar para ayudar a sus esposas a sujetarse a su autoridad y ésta se repite tres veces.
Leamos a ver si la descubre por sí mismo:
"Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha. Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia, porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos. Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne. Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia. Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido".
Si lo pudo notar, en tres ocasiones se le pide a los maridos que amen a sus esposas, y a ellas se les pide sólo dos veces que se sujeten a sus maridos. Ello indica que la clave para que una esposa se sujete a su marido es que se sienta amada.
Si su esposa se siente amada como Cristo ama a la iglesia, ella no tendrá ninguna dificultad de sujetarse a su autoridad y usted no tendrá necesidad de exigírselo.


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FRIALDAD TOTAL EN NUESTRO MATRIMONIO

Dr. Molano:
El desprecio y la indiferencia de mi esposa han provocado distanciamiento y frialdad total en nuestro matrimonio, ¿Qué me aconseja?

Apreciado Consultante:
La vida está sujeta a leyes que la rigen, y una de las más trascendentales es la ley de la siembra y la cosecha; primeramente le aconsejo evaluar el tipo de semilla que ha sembrado a través del tiempo en el corazón de su esposa con sus actitudes y sus hábitos; pues debe saber que si no le gusta la cosecha que esta recibiendo de ella, tal vez debe cambiar el tipo de semilla que está sembrando en su corazón.
El pasaje bíblico de 1 Corintios 13:4-8 describe las características del verdadero amor y si ellas no son vistas por su cónyuge en su hogar, los frutos que cosechará a través del tiempo tenderán a deteriorar la relación hasta desintegrar el hogar.
"El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
El amor nunca deja de ser".


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LA FAMILIA EN CRISIS


La vida familiar es una de las experiencias más significativas del ser humano, pero es a la vez una de las menos valoradas lamentablemente; ello ha causado grandes ilusiones al momento de dar inicio a un nuevo hogar, pero también grandes frustraciones cuando se descubre que las expectativas iniciales no se llevaron a cabo a causa de los errores, las costumbres inapropiadas, los temores, la falta de dominio propio para controlar los apetitos, etc.
Hoy muchas familias se esconden tras una máscara de progreso o felicidad, mas en su interior se vive un infierno del que se desea huir; sin embargo, en muchos hogares de éste perfil, es más fuerte el deseo de aparentar éxito, lo que acentúa la crisis ya que no se generan motivaciones para mejorar ni hacer cambios que le den un aliento de esperanza y salvación al hogar.
A medida que transcurre el tiempo, los intereses de los miembros de algunas familias en crisis, se van orientando a otros objetivos personales de naturaleza laboral, económica o social, dando así la espalda a posibles soluciones que rescatarían la disfrutabilidad del hogar.
Ante un cuadro de esta naturaleza hay tres alternativas que pueden ser asumidas:
·         Dejar que todo siga su rumbo: Actitud que conduce al mayor deterioro hasta llegar a la intolerancia y la convicción de que no hay salvación para ese hogar
·    Solucionar las dificultades con pañitos de agua tibia: Lo que causa la pérdida de credibilidad en aquellos que hacen promesas de cambio pero no las cumplen
·     Traer ese hogar en crisis a quien inventó la institución familiar para su apropiada intervención, generando con ello los cambios auténticos que cada miembro debe vivir y convirtiéndose a partir de ello en bendición para las familias de la tierra.
En manos de cada uno queda la responsabilidad de tomar una decisión al respecto; pero es seguro que el Creador del hogar, tomará cuentas por la manera en que llegamos a ser familia y por los efectos de ello en nuestros hijos y en la sociedad, a corto, mediano y largo plazo; y en ese caso la mediocridad no quedará sin ser juzgada.

Luis Molano
Pastor y Psicólogo


NO SE QUE ELEGIR ENTRE MI AMANTE Y MI ESPOSA


Un hombre pregunto a un sabio si debía quedarse
con su esposa o su amante…el sabio tomo dos
flores en su mano: una rosa y un cactus…
y le pregunto al hombre: si yo te doy a escoger una
flor, cual eliges? y el hombre sonrió y dijo:
la rosa es lógico! y el sabio respondió: a veces los hombres
se dejan llevar por la belleza externa o lo mundano
y eligen lo que brille mas, lo que valga mas pero
en esos placeres no esta el amor, yo me quedaría
con el cactus por que la rosa se marchita y muere,
el cactus en cambio sin importar el tiempo o el clima
seguirá igual, verde con sus espinas, y un día dará la flor mas hermosa que jamás hayas visto,
tu mujer conoce tus defectos,tus debilidades, tus errores, tus gritos, tus malos ratos y aun así esta contigo… tu amante conoce
tu dinero, tus lujos, los espacios de felicidad y tu sonrisa,
por eso esta contigo, ahora dime hombre con quien te quedaras?



¿SE ACABÓ ESTE MATRIMONIO?

¿SE ACABÓ ESTE MATRIMONIO?

Hola Juan y María 

Esta semana les he tenido en mis oraciones y cada vez que hablo con Dios acerca de ustedes Él me hace ver que sus fuerzas se han acabado; que los temores y las heridas son muchas; que se encuentran en un atascamiento que no les deja surgir;  y que si Dios no hace un milagro, la visión que Él tiene con ustedes, de bendecir la vida de muchos a través de su matrimonio se va a perder.
Ustedes no se casaron sólo por gusto, ustedes se casaron porque Dios les unió para cumplir un propósito con sus vidas. El peor problema de su matrimonio no es la desconfianza de María y sus actitudes manipuladoras o la supuesta infidelidad de Juan y sus actitudes temerarias, El peor problema es que como en el matrimonio de Adán y Eva, el diablo encontró lugar en vuestra vida para causar daños, destrucción y muerte en vuestro matrimonio; él sabe que si Dios hace sus planes con este matrimonio, muchos que están en esclavitud serán libres, y para evitar eso, entrará y causará el mayor daño posible en vuestro hogar.
Aunque el adversario tiene todas esas intenciones, él solo podrá hacer en nuestra vida y matrimonio, tanto como nosotros mismos le permitamos, es por ello que el Apóstol Pablo dice: “Ni deis lugar al diablo”. De modo que: 

1.    Cuando dejo de ver a mi cónyuge como mi compañero de batallas, y lo veo como mi enemigo, le doy lugar al diablo para que destruya mi matrimonio incitándome a actuar hacia mi pareja con agresividad y no con amor y comprensión.
2.    Cuando mi manera de tratar a mi cónyuge no es respetuosa ni le brinda honor por ser la persona que Dios me dio para formar un hogar, le doy lugar al diablo de dividir nuestra unión y convertirnos en rivales el uno contra el otro.
3.    Cuando no acudo primero a Dios, para buscar en su presencia las fuerzas y la sabiduría a fin de ayudar a mi cónyuge a corregir sus errores, le doy lugar al diablo para que me use como el causante de las más graves heridas en el corazón de mi pareja.
4.    Cuando no vivo la vida matrimonial bajo los eternos principios de Dios, le doy lugar al diablo de destruir los matrimonios de mis propios hijos; pues ellos no verán en mí el mejor modelo de cónyuge que ellos necesitan, para ser buenos cónyuges cuando les toque el turno.
5.    Concluimos entonces que cuando un matrimonio "cristiano" está en caos, no es culpa del diablo y menos de Dios, 
  • Es culpa de quien no puso en práctica los principios divinos para la vida matrimonial
    • (Josué 1:8,9)
  • Es culpa de quien no actuó bajo el fruto del Espíritu Santo para controlar sus sentimientos y sus actitudes dentro de su matrimonio.
    • (Gálatas 5:22-23)
  • Es culpa de quien no le contó a Dios sus necesidades a través de la oración, para recibir de él la paz que protege la mente y el corazón.
    • (Filipense 4:6,7)
  •  Es culpa del que no restauro a su cónyuge con espíritu de mansedumbre para ayudarle a superar sus dificultades.
    • (Gálatas 6:1)
  •  Es culpa de quien no actuó tomando como modelo a Cristo y la iglesia para amar a su cónyuge.
    • (Efesios 5:25-30)
  • Es culpa del que no dejó fluir al amor de Dios a través de sus actitudes hacia su cónyuge. 
    • (1Corintios 13:4-7)
  • Es culpa de quien valoró más sus propios intereses personales que los planes de Dios para su matrimonio.
    • (Efesios 2:10)
  • Es culpa de quien no menguó para que Cristo creciera y actuara a través de él. 
    • (Juan 3:29-30)



No escribo esta carta para causar su agrado o desagrado y menos para hacer sentir culpable a alguien; escribo esta carta para causar su reflexión y una honesta evaluación de vuestra actitud en su matrimonio, de manera que les permita identificar sus faltas y entrar en un sincero arrepentimiento; pues no se han fallado el uno al otro tanto como juntos le han fallado a Dios, y han contristado su Espíritu, al no ser el tipo de matrimonio ejemplo de creyentes, que otros puedan imitar y ser así la  bendición a las familiar de la tierra.

Cordialmente



Luis Molano
Director de FUREFA


LAS CONSECUENCIAS DEL PECADO EN LA VIDA DE UN CRISTIANO.



"Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia. Por tu abundante compasión, borra mis rebeliones. Lávame más y más de mi maldad, y límpiame de mi pecado" Salmo 51:1, 2

En el Salmo 51, encontramos la historia del pecado del rey David. Él cometió un horrible, odioso y perjudicial pecado, a pesar de ser hijo de Dios. Yo espero encontrarme con David en el cielo. Él fue un hombre conforme al corazón de Dios a pesar de haber cometido un pecado tan abominable, terrible y despreciable. Lo que nosotros vemos es esto: Si un cristiano está atado al pecado, está atado al sufrimiento. No perderá su salvación, pero el sufrimiento viene tras el pecado como la noche viene tras el día.

Primero consideremos las consecuencias del pecado en la vida de un cristiano, y luego pensemos sobre la limpieza del mismo. Recuerde que el Salmo 51 fue escrito por David después de haber vuelto su corazón a Dios. Él recuerda las consecuencias de su pecado y escribe su historia, un registro para que leamos y aprendamos. Usted puede buscar una Biblia y tenerla abierta en el Salmo 51 a medida que continuamos.

EL PECADO ENSUCIA EL ALMA.
Aquí David está orando: "Oh Dios, lávame; Oh Dios, límpiame". Pero él es un rey que viste túnicas reales, duerme en cama de seda, se baña en tina de mármol con jabón perfumado, pero aún así se siente mugriento, sucio. ¿Sabía que si usted es hijo de Dios y peca, se sentirá espiritualmente sucio? Y si no se siente sucio cuando peca, necesita preguntarse si ha llegado a ser salvo. Ningún
cerdo ha dicho alguna vez: "Me siento afligido porque estoy sucio". El hijo de Dios se da cuenta de que está sucio cuando peca.

Mucha gente tiene una forma de religión, pero nunca se ha limpiado. Ellos han sido almidonados y planchados, pero nunca han sido lavados. Tienen una suciedad que está presente todo el tiempo, al punto de que en realidad nunca se sienten sucios. Pero cuando un verdadero hijo de Dios peca, se siente sucio. Si usted es hijo de Dios y ha pecado, se ha sentido así. Quiero decirle esto: Si usted puede pecar sin sentirse sucio y mugriento espiritualmente, necesita preguntarse si alguna vez ha llegado a ser salvo; si realmente conoce al Señor.

EL PECADO DOMINA LA MENTE.
En el versículo 3, David dice: "Porque yo reconozco mis rebeliones, y mi pecado está siempre delante de mí". Piense en la expresión: "Y mi pecado está siempre delante de mí". Día y noche, noche y día, lo que David había hecho se había grabado de tal manera en su conciencia, retumbaba tanto en su espíritu que todo el tiempo estaba consciente de ello.

Una prueba para saber si usted es salvo no es ver si puede pecar, sino ver si puede pecar y simplemente ignorarlo, olvidarlo. Si usted es hijo de Dios, el Espíritu Santo no le permitirá ignorarlo ni olvidarlo. El Espíritu Santo pondrá su dedo en la llaga y hará presión. David dijo: "Mi pecado está siempre delante de mí". El pecado cometido dominaba su mente. Eso no significa que conscientemente él estuviera pensando en el pecado todo el día. En su corazón y en su vida puede haber pecado. Es probable que usted esté intentando resolver un problema de matemáticas. Puede que en ese preciso momento no esté pensando en ese pecado, pero no significa que su pecado no esté siempre allí. Ahí está, ya sea en su mente consciente o quizás peor, en su mente subconsciente. Usted puede darle un empujón y quitarlo del frente de la puerta, pero él rondará la casa y entrará por una ventana. Se presentará en su subconsciente con un temperamento irritable, con desconcentración, insomnio, falta de gozo. Su pecado estará allí noche y día. Si usted sencillamente puede pecar y olvidarlo, necesita preguntarse: "¿En realidad he sido salvo?".

Hay dos tipos de heridas que pueden llegar al alma humana, a la psiquis humana:

una es la culpa y otra la tristeza. La tristeza es una herida limpia; dele tiempo y sanará, pero la culpa es una herida sucia. Simplemente se infecta y sigue así sin detenerse hasta que sea limpiada.
Por eso David ora: "Oh Dios, mi alma se siente sucia, mi mente está dominada por lo que he hecho".

EL PECADO DESHONRA AL SEÑOR.
En el versículo 4, David le dice a Dios: "Contra ti, contra ti solo he pecado y he hecho lo malo ante tus ojos. Seas tú reconocido justo en tu palabra y tenido por puro en tu juicio". Piense sobre la primera parte del versículo donde él dice: "Contra ti, contra ti solo he pecado". Pero, ¿contra quién pecó David? Al pensar en eso, usted podría decir: "Al cometer adulterio David pecó contra su propio cuerpo. Obviamente también pecó contra su familia. Y no sólo pecó contra su cuerpo y contra su familia; pecó contra la nación de Israel". Ninguno de estos pecados se menciona. Él vio el pecado como lo que realmente es, ¡una afrenta contra el Omnipotente Dios!

Como David amaba a Dios, su corazón estaba roto. Por eso dijo: "Contra ti, contra ti solo he pecado y he hecho lo malo ante tus ojos". Cuando una persona quiere cometer adulterio, a veces planea una cita clandestina, algún encuentro confidencial en algún lugar oculto. Pero David cayó en la cuenta: "Mi Dios, me estabas mirando. Tus ojos vieron lo que hice. Oh Dios, Dios mío, Dios, el Dios que yo amo, Señor, he pecado contra ti. No sólo he quebrantado tu ley, sino que también he roto tu corazón".

Un hombre no salvo a veces se siente mal por lo que el pecado le hace. Un hombre que es salvo se siente mal por lo que su pecado le hace a Dios. Esa es la diferencia. ¿Qué es lo que asusta a un esclavo cuando desobedece? El látigo. Pero cuando un hijo desobedece, es lastimado por el desagrado que le causa a su padre. Cuando usted ama a Dios, puede saber que es salvo cuando es el pecado, y no el castigo, lo que carga en su conciencia. David posiblemente pensó: "Mi pecado no sólo ha ensuciado mi alma, no sólo ha dominado mi mente, ¡ha deshonrado a mi Dios! Dios, he pecado contra ti".

EL PECADO DEPRIME EL CORAZÓN.
En el versículo 8 de este salmo, David habla sobre las consecuencias de su pecado: "Hazme oír gozo y alegría, y se regocijarán estos huesos que has quebrantado". Está deprimido. No tiene alegría, no tiene gozo. ¡Parecía emocionante mientras lo hacía, mientras estaba cometiendo el pecado! Pero la Biblia dice: "Sabroso es al hombre el pan mal adquirido; pero cuando haya llenado su boca, se convertirá en cascajo" (Proverbios20:17). David había perdido su gozo. Mire el versículo 12: "Devuélveme el gozo de tu salvación...". No dice: "Señor, restaura mi salvación", porque la tenía. Pero había perdido el gozo de tenerla.

La persona más miserable sobre la tierra no es la que está perdida, sino la que es salva pero no tiene comunión con Dios. Sólo una cosa le puede quitar el gozo de su corazón; no son dos, ni tres, ni cuatro; es sólo una, y esa es el pecado. Y sólo un tipo de pecado: el suyo. Cuando alguien peca contra usted, ese es el pecado de esa persona. Su reacción a lo que le hicieron a usted puede quitarle el gozo. Si usted me golpeara en la cara, eso no podría quitarme la alegría de mi corazón. Podría lastimarme y quitarme la felicidad, pero no podría quitarme el gozo. Puede quitarle el gozo a usted, pero no a mí. Si yo reaccionara contra usted de manera incorrecta, eso sí que me quitaría el gozo.
A propósito, si usted quiere ver lo que yo soy o lo que cualquier otra persona es, no mire sus acciones, mire sus reacciones, pues estas muestran lo que ellos realmente son. El golpearme en la cara sencillamente le daría a usted una oportunidad de ver mi reacción. Si usted quiere ver de qué está llena una persona, sólo mire lo que sale de ella cuando es empujada. Si usted empuja a alguien y de esa persona brota el enojo, entonces esa persona está llena de enojo. Si usted empuja a alguien y lo que brota es Jesús, esa persona está llena de Jesús. Si usted quiere saber lo que yo soy realmente, obsérveme cuando alguien me quita el lugar en un estacionamiento o me cierra el paso en la autopista. Al ver cómo reacciono, usted conocerá a la persona real que soy.

Lo que estoy diciendo es que el gozo debe ser constante, sin importar lo que cualquier otra persona haga. Pero usted dice: "Bien, espere un momento, yo no puedo estar contento todo el tiempo". Estoy de acuerdo con usted, uno no puede estar contento todo el tiempo. Yo no estoy hablando de felicidad, estoy hablando de gozo. Hay una diferencia entre felicidad y gozo. La felicidad depende de lo que pasa. Por eso la llamamos felicidad. Si lo que a usted le sucede es bueno, usted estará feliz. Si lo que le sucede es malo, no estará feliz. A veces nos pasan cosas malas; no podemos esperar estar contentos todo el tiempo. Usted no querría estar contento todo el tiempo. Se enfermaría y se cansaría de estar contento todo el tiempo. Usted no tiene que estar siempre con una sonrisa en su rostro. Estar contento todo el tiempo sería como comer helado en cada comida. Jesús fue un hombre de dolores. Él lloró. No estuvo feliz todo el tiempo, pero
estaba lleno de gozo. Al enfrentar la cruz, habló con sus discípulos y les dijo: "Estas cosas os he hablado para que mi gozo esté en vosotros y vuestro gozo sea cumplido" (Juan 15:11).Enfrentaba el Calvario cruel pero hablaba de gozo. No es de extrañar que Pablo pudiera escribir desde una atroz prisión este mandato: "¡Regocijaos en el Señor siempre! Otra vez lo digo: ¡Regocijaos!" (Filipenses 4:4). El gozo del Señor es constante, y es nuestra fortaleza. La felicidad es como un termómetro que registra las circunstancias. El gozo es como un termostato que controla las circunstancias.

Es maravilloso cuando usted puede experimentar, al mismo tiempo, la felicidad y el gozo. Esos son tiempos extraordinarios. Quizá usted esté pasando unas vacaciones maravillosas. Está con su familia, y se está divirtiendo mucho. Cuando usted está con otros cristianos que aman al Señor y oran unos por otros, el gozo del Señor está presente. Realmente, es maravilloso cuando la felicidad y el gozo vienen juntos. Cuando la felicidad se va, el gozo se vuelve lo más importante. Y a veces Dios le da gozo, no para quitar el dolor, sino para ayudarle a soportarlo. Y en medio del
insoportable dolor, puede haber un gozo sobrenatural. Barbara Johnson lo plantea de esta manera: "El dolor es inevitable, pero la miseria es opcional".

EL PECADO ENFERMA EL CUERPO.
El pecado, sin arrepentimiento, puede hacer que su cuerpo realmente se enferme. Vea de nuevo el versículo 8: "Hazme oír gozo y alegría, y se regocijarán estos huesos que has quebrantado". Recuerde que esto es poesía. David no tiene una fractura, pero habla de huesos rotos. Está usando una figura literaria. Hoy nosotros hacemos lo mismo. Alguna vez usted ha dicho: "me aplastó". Bien, ¿qué quiere decir? No significa que alguien lo puso en un compresor de basura, sino que fue estrujado, que se ejerció presión sobre usted. Y David está diciendo algo como: "Dios, me estás oprimiendo. Hazme oír gozo y alegría para que los huesos que has roto se puedan regocijar".

A veces tenemos la idea de que si pecamos, Dios sencillamente nos va a expulsar. ¡Oh, no!, él no nos echa fuera, pero sí nos oprime con más fuerza. Dios estaba ejerciendo presión sobre David, y por eso David expresa esas palabras ante el Señor. Esa era una de las maneras como podía saber que era salvo. Dios no lo iba a dejar ir debido al pecado que había en su vida, sino que sencillamente lo apretó más fuerte.

¿Por cuánto tiempo puede alguien soportar esa presión en su vida sin que su cuerpo se afecte? En Proverbios 17:22, la Biblia dice: "El corazón alegre mejora la salud, pero un espíritu abatido seca los huesos" . Así como el gozo es medicinal, el abatimiento es venenoso. Vemos que David se encuentra bajo una terrible presión. Cuando una persona está bajo presión psicológica y espiritual, su cuerpo se puede ver afectado. A eso lo llamamos "enfermedad psicosomática". Psicho quiere decir "mente"; soma "cuerpo". La mente hace que el cuerpo se enferme, incluso por causa de cosas muy comunes.

¿Hay aspirinas?
Permítame darle una ilustración. Una madre llama porque la cena está lista.
Entonces papá y mamá junto con su hija y su hijo se sientan a tomar la deliciosa cena que la madre ha preparado. Todo está bien hasta que el hermano pregunta:
-Papá, ¿puedo usar el carro esta noche?
-No, no lo puedes usar hoy porque lo usaste anoche. Esta noche me toca a mí -dice la hermana.
-Tú cállate. No estaba hablando contigo. Estaba hablando con papá -le dice el hermano a la hermana.
-No uses la palabra cállate. Nosotros no hablamos así en nuestra casa -interviene el papá.
-Pero ella comenzó -dice el hermano.
-Miren chicos, ¡cierren la boca! -interviene, otra vez, el papá. Entonces, la madre también interviene:
-Acabas de decir que no dijeran "cierra la boca".
-¡Tú, cierra la boca! -responde el papá.
Y entonces el hermano, la hermana, el padre y la madre se envuelven en una discusión. La cena se enfría y al final sólo comen unos pocos bocados. Todos se levantan y se van de la mesa. Treinta minutos después uno de ellos pregunta:

-¿Hay aspirinas?

¿Qué ha sucedido? Usted lo sabe muy bien. El cuerpo reacciona con el corazón, la mente y el espíritu. Leí un artículo donde se decía que los cambios bruscos de temperamento de una
madre pueden producir cólicos al bebé que está lactando. Somos una unidad. Estamos relacionados unos con otros. Cuando leemos otros salmos, parece como si David realmente estuviera físicamente enfermo. Yo creo que era resultado directo de su pecado.

En 1 Corintios 11:30, Pablo exhorta a los corintios por haber actuado irreverentemente en la Cena del Señor. Él dice: "Por eso hay entre vosotros muchos enfermos y debilitados, y muchos duermen". Se refería a que estaban muertos debido al pecado en su vida. El pecado enferma el cuerpo. El corazón alegre y el gozo del Señor son una medicina maravillosa. La Biblia dice: "...el gozo de Jehová es vuestra fortaleza" (Nehemías 8:10). Cuando usted está feliz en Jesús, duerme mejor. Cuando está alegre, usted digiere su comida, sus jugos gástricos fluyen, sus glándulas funcionan cuando deben hacerlo, porque hay gozo en el Señor.

EL PECADO ESTROPEA EL ESPÍRITU.
Ciertamente el pecado degenera el espíritu. David dice: "Crea en mí, oh Dios, un corazón puro y renueva un espíritu firme dentro de mí" (v. 10). El espíritu de David estaba amargado y estropeado. Le voy a hacer una confesión: Si yo tuviera que elegir un compañero para realizar
algún trabajo durante el día, preferiría estar con un pecador que no ha sido salvo que con un salvo sin comunión con Dios. Las personas salvas, que no tienen comunión con Dios, son irritables, abusivas y difíciles de tratar. Algunas de las personas más irritables que usted haya conocido en la vida son cristianos sin comunión espiritual. Tienen un espíritu amargado y nada les agrada.
Usted sabe, ningún plato en la mesa puede verse bien si usted sufre de indigestión.
A esas personas nada les agrada. Usted puede saber cuando una persona está volviendo a sus malos hábitos. En una iglesia, esas personas empiezan a tener un espíritu crítico. En toda iglesia hay suficientes personas y cosas para criticar. Si usted se enfoca en eso, simplemente mire a su alrededor. Cuando la gente está reincidiendo en pecado, deja de poner su mirada en el Señor y empieza a ponerla en los errores de aquellos por quienes Jesús murió. Y David, como usted verá, tenía un espíritu crítico. Su espíritu estaba contaminado.

Permítame ilustrar a qué me refiero:
Natán el profeta, que era como el pastor de David, vino a hacer un reclamo. Recuerde que David había cometido adulterio, y que con el fin de encubrirlo hizo que Urías el hitita, marido de Betsabé, fuera asesinado en batalla. Al saberlo Natán, fue ante el rey y le dijo algo así: "Rey, hay un asunto que usted debe juzgar. Es algo de lo que usted debe hacerse cargo. En el reino hay un hombre que tiene todo lo que su corazón pueda desear, casas, tierras, rebaños, hatos y una familia
grande. Él vivía al lado de un hombre que no tenía nada, excepto una querida corderita. Esta era como una de sus hijas, comía de su propia mesa". Siguió diciendo: "Y rey, cuando el hombre rico tuvo un invitado en su casa, fue y tomó a la querida corderita del hombre pobre, la mató y la asó, y se la dio al forastero. Rey David, ¿qué cree usted que se le debe hacer a ese hombre?".
David enfurecido, saltó de su trono y dijo: "El hombre que ha hecho eso pagará cuatro veces". Entonces Natán le dijo: "¡Tú eres ese hombre!" (ver 2 Samuel12). Natán usó una parábola para mostrarle a David cómo se había amargado su espíritu. Observe lo rápido que David juzgó al otro hombre. Lo juzgó por haberse robado una corderita. Pero él se había robado una mujer. Él juzgó a alguien por matar un animal, pero él había matado a un ser humano. Con una viga en su propio ojo, quiso intentar sacar la paja del ojo de otra persona. El que recae en pecado siempre actúa de
esa manera. Siempre tiene un espíritu amargado y vil que encuentra fallas en todos los demás.

Hace unos años, escuché la historia de un hombre en cierta iglesia. Era una iglesia pequeña, y las iglesias pequeñas tienen sus propios guardianes. Son personas que creen que Dios las ha puesto y ungido para asegurarse de que todo vaya bien en su iglesia.

Un hombre abrió la puerta de un armario de escobas y encontró cinco escobas nuevas. Entonces fue a buscar al tesorero de la iglesia y le preguntó:

-¿Por qué hemos gastado tanto dinero en cinco escobas? No estamos alcanzando nuestro presupuesto, pero tenemos cinco escobas en ese armario. Como el tesorero no lo pudo calmar, terminó hablando con el pastor. El pastor le dijo:
-Bien, hermano, yo no sé. Quizá había oferta de escobas. Quizá usamos muchas escobas, pero son sólo cinco escobas. No pierda la comunión por cinco escobas. Sin embargo, más tarde mientras el tesorero tomaba café con el pastor, el hombre le dijo al pastor:
-Pastor, es fácil entender: ¿Cómo se sentiría usted si viera todo lo que le hubiera dado a la iglesia durante el último año invertido en cinco escobas?

Las personas que no están en comunión con Dios son rápidas para encontrar las fallas de los demás. Si usted quiere, siempre puede encontrar fallas porque sencillamente todos somos una sociedad de pecadores que al fin y al cabo nos dimos cuenta de eso y nos unimos para hacer algo al respecto.

EL PECADO DESTRUYE EL TESTIMONIO.
Aquí tenemos a David, un hombre conforme al corazón de Dios que amaba a Dios, pero cometió un horrible pecado. El pecado no sólo degenera el espíritu, sino que destruye el testimonio. Esta es una de las peores cosas que pueden ocurrir en la vida de un hijo de Dios por causa del pecado. Observe el Salmo 51:14: "Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salvación, y con regocijo cantará mi lengua tu justicia".

¿Sabe usted por qué la gente no canta en el servicio de alabanza? Porque no está llena del Espíritu. Simplemente está llena de pecado. No tiene nada para cantar. Han perdido su canción porque han perdido su testimonio.

Mire el versículo 15: "Señor, abre mis labios, y proclamará mi boca tu alabanza". David no estaba alabando a Dios porque sus labios estaban sellados. Su pecado había destruido su testimonio y la alabanza se había secado. No estaba conduciendo almas a Cristo por lo que dice en los versículos 12, 13: "Devuélveme el gozo de tu salvación, y un espíritu generoso me sustente. Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos, y los pecadores se convertirán a ti". ¿Puede ver lo que pasó? No había alabanza, no había canción, ningún alma ganada. ¿Por qué? Se lo diré: porque el pecado había destruido su testimonio.

A veces en la iglesia usted verá personas que apenas se sientan con sus brazos cruzados. Parece que dijeran: "Bendíceme si puedes". ¿Y por qué no están alabando a Dios? ¿Por qué no están en comunión? ¿Por qué no están gozosos? ¿Por qué no pueden decir: "Gloria a Dios"? ¿Por qué no pueden alzar sus corazones a Jesús en alabanza? Porque algo anda mal por dentro.

Andrew Murray dijo: Hay dos clases de cristianos, los ganadores de almas y los reincidentes.

Manley Beasley decía: "Si usted está bien con Dios, tendrá que evitar reincidir en el pecado para ganar almas".

¿Cuáles son las consecuencias del pecado en un cristiano?

Ensucia el alma, domina la mente, deshonra al Señor, deprime el corazón, enferma el cuerpo, degenera el espíritu y destruye el testimonio.

¿Puede pecar un cristiano? Sí, lo puede hacer. ¿Puede un cristiano pecar y no sufrir? No, recuerde que el hombre más miserable sobre la Tierra no es el que no es salvo, sino el hombre que es salvo y no tiene comunión con Dios.
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Tomado del libro "Lo que cada cristiano debe conocer"
de Adrián Roger Cap IV