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El CARACTER DE LOS HIJOS



El carácter de los hijosEl carácter de un hijo influye mucho en el estudio, o lo facilita o lo dificulta. Es importante que los padres conozcan el carácter de sus hijos. Que conozcan sus puntos fuertes y débiles, para que puedan saber qué pueden esperar de ellos. Y también, cómo deben ayudarlos y estimularlos en la vida.
LOS TIPOS DE CARÁCTER
I. El nervioso:
1. Cambia continuamente de intereses y de ocupación. El hijo de carácter nervioso se entusiasma con lo nuevo (el nuevo salón de clases- el nuevo profesor- el juguete nuevo- los amigos nuevos), pero sólo busca de ello lo que es práctico.
2. El nervioso le falta orden, disciplina y perseverancia en las cosas. Tiene una voluntad débil, es inestable, sociable, cariñoso y extrovertido.
3. En cuanto a su inteligencia, le cuesta la comprensión, la memorización y el razonamiento lógico de las cosas.
4. Es perezoso, distraído. Trabaja solamente cuando la tarea coincide con sus intereses momentáneos.
5. El hijo Nervioso, le gustan las materias como los idiomas, geografía, historia, dibujo, música.
¿Como ayudarlo?
1. Hay que ayudarlo a centrarse en lo que hace. Por medio de un horario de estudio.
2. Se le debe pedir que no se precipite y termine bien las distintas tareas.
3. Se le debe controlar a diario. Si no de lo contrario descuidará una y otra vez sus deberes.
4. Se lo debe elogiar por los buenos resultados. Hay que hablarle al corazón "por las buenas"
5. No se le debe amenazar ni reprochar.
6. Hay que trabajar con él hábitos de puntualidad, orden, responsabilidad en el trabajo por medio de encargos fijos.
II. El sentimental:
1. Es un hijo muy sensible, tímido, pesimista.
2. El busca el aislamiento y la soledad.
3. Es rencoroso, difícil de reconciliar. Se desmoraliza rápidamente. Es inseguro.
4. En el trabajo es lento e indeciso.
5. En cuanto a su inteligencia: es reflexivo, se centra en los objetos es muy abstraído.
6. Le gusta hacer las cosas bien, pero se desalienta pronto ante las dificultades.
7. Tiene problemas para adaptarse a cosas nuevas.
8. Le gusta las materias como la historia, la escritura, los idiomas, la ortografía.
¿Cómo ayudarlo?
1. Hay que infundirle confianza en si mismo. Hay que mostrarle carió y comprensión.
2. Hay que valorarle sus menores éxitos y restarle importancia a sus fracasos.
3. Hay que mostrarle el lado positivo de las cosas, para que supere su pesimismo.
4. Hay que ayudarle a seguir un orden lógico en su forma de razonar.
5. Hay que ayudarle a que participe en actividades de trabajo en equipo.
III. El Colérico:
1. Siempre vive ocupado en cosas. Es un atrevido para hacer cosas nuevas.
2. Debido a sus arrebatos, improvisa, se precipita, despilfarra energía y cae en la dispersión.
3. Abandona las cosas cuando aparece algún peligro. Es un extrovertido.
4. En cuanto a su inteligencia: le gustan las cosas concretas, inmediatas, y técnicas.
5. Comprende con rapidez y es bueno para improvisar.
6. Se tensiona fácilmente.
7. No le gusta sintetizar las cosas. Posee una escasa capacidad para adquirir nuevos conocimientos.
8. Es poco disciplinado en su trabajo. Le gusta el trabajo en equipo individual.
9. Cambia frecuentemente de actividad y no termina lo que empezó.
10.Las materias que le gusta son dibujo, geografía, historia, la lectura y el recitar o cantar.
¿Cómo ayudarlo?
1. Hay que acostumbrarlo a que reflexione sobre cada tarea antes de iniciarla.
2. Hay que exigirle que trabaje en orden. Que se centre en una sola actividad.
3. Que termine todo lo que empieza. No se le puede admitir ninguna chapucería.
4. Hay que marcarle un horario de trabajo y que lo cumpla.
5. Hay que respetarle sus proyectos y tenerlo siempre ocupado.
IV. El Apasionado:
1. Posee una gran memoria e imaginación. Tiene una gran capacidad de trabajo.
2. Vive siempre ocupado. Tiene afición al estudio y le gusta todo tipo de tareas.
3. Prefiere trabajar sólo. Estudia de forma ordenada y metódica.
4. Se destaca en lectura, historia, redacción y matemáticas.
5. Le interesa lo social, lo religioso y político.
¿Cómo Orientarle?
1. Hay que exigirle buenos resultados
2. Hay que procurar sacarlo de su aislamiento para que participe en otras actividades.
V. El sanguíneo:
1. Es muy poco sensible.
2. Sólo le mueven los resultados a corto plazo.
3. Tiene tendencia a mentir para conseguir lo que quiere.
4. Es cerebral. Piensa todo fríamente.
5. Es optimista, social y extrovertido
6. Es curioso. Le gusta tocar todo. Se adapta bien a cualquier ambiente.
7. Aunque es trabajador, se deja llevar por la superficialidad y la chapucería.
8. Le encanta el dibujo y la historia.
¿Cómo orientarle?
1. Hay que cultivarle la sensibilidad, motivando a través de la música, el arte y la pintura.
2. Hay que exigirle que desarrolle las tareas de manera puntual, ordenada y acabada.
3. Hay que cultivarle el sacrificio por las cosas.
4. Hay que motivarlo a seguir un plan de trabajo ordenado.
VI. El Flemático:
1. Es reposado y tranquilo. Es reflexivo y callado
2. Es muy ordenado. Le gusta trabajar solo.
3. Es puntual y se preocupa por la exactitud de todas las cosas.
4. La inteligencia del flemático es lenta, pero profunda.
5. Tiene una buena aptitud para comprender lo esencial de las cosas.
6. Es dócil y metódico.
¿Cómo orientarle?
1. Hay que sacarlo de su reducido ambiente.
2. Hay que despertarle sus intereses por las cosas.
3. Hay que llevarlo de la reflexión a la experiencia viva.
4. Hay que darle nuevos conocimientos.
5. Hay que estimular su creatividad.
VII. El amorfo:
1. Es perezoso. Su vida es dormir y comer
2. Es poco original, se deja llevar por el ambiente.
3. Es despilfarrador, impuntual y carece de entusiasmo.
4. Es social y extrovertido
5. Razona con mucha lentitud y analiza las cosas de forma superficial
6. Huye de cualquier esfuerzo. Suele aplazar las tareas. Es torpe y desordenado.
¿Cómo orientarle?
1. No se le puede admitir excusas para su pereza.
2. Hay que exigirle orden y disciplina
3. Hay que estimularlo con compromisos de trabajo colectivo.
VIII. El Apático:
1. Es cerrado en sí mismo. Es melancólico
2. Es irreconocible y testarudo.
3. Es perezoso. Rutinario. Pasivo e indiferente
4. Carece de estimulo y actividad.
5. Es un pobre de ideas.
6. Es apático y poco interesado en actividades.
¿Como orientarle?
1. Hay que combinarle la motivación con la exigencia.
2. Hay que interesarnos por lo que hace.
3. Hay que fomentar hábitos de trabajo.
4. Hay que proponerle metas
5. Hay que controlarle sus deberes
6. Los métodos con los apáticos deben ser activos.
Todos estos rasgos caracteriologicos son puntos de referencia. No podemos etiquetar la personalidad de los hijos, como si cada uno de ellos no evolucionaran con el tiempo o no tuviera nada propio.
No podemos confundir lo psicológico con lo moral clasificando a los hijos en "buenos" y "malos". Con sabiduría podemos ayudarlos a crecer positivamente en sus características personales. La Biblia dice: "Instruye al hijo en su camino, y cuando fuere viejo no se apartará de él".
(autor desconocido)

1 comentario:

balinesa dijo...

GRACIAS, ME HA SIDO MUY UTIL.